Lo que cambia cuando su soporte es un equipo y no una persona
Casi todas las empresas que nos llaman ya tienen a alguien. El problema nunca es que esa persona sea mala: es que es una sola.
No tenemos nada contra el técnico de confianza. Muchos son buenos y llevan años resolviendo. Lo que pasa es que una persona sola tiene límites que no dependen de lo buena que sea, y esos límites aparecen siempre en el peor momento.
Qué pasa cuando
| Situación | Con una persona | Con un equipo asignado |
|---|---|---|
| Se va de vacaciones | Su empresa espera a que vuelva, o busca a alguien de urgencia que no conoce nada. | Otro técnico del equipo lo atiende, y ya conoce sus instalaciones porque están documentadas. |
| Se le cae el servidor un viernes | Depende de si contesta el teléfono. | Es un equipo asignado, no una persona, con un orden escrito de qué se levanta primero. |
| Se va a trabajar a otro sitio | Se lleva en la cabeza las contraseñas, la configuración y el porqué de cada cosa. | Todo está documentado y las credenciales están en un gestor, no en su memoria. |
| Hay que renovar los equipos | Le recomienda lo que conoce, o lo que le da margen. | Hay un inventario con antigüedad y garantías, y un plan de renovación por escrito. |
| Le cifran los archivos | Se descubre entonces si los respaldos servían. | Los respaldos se prueban cada mes y existe un plan de recuperación con tiempos. |
No hace falta despedir a nadie
En bastantes empresas trabajamos junto a la persona que ya está. Nosotros asumimos la infraestructura y lo que se le queda grande; él sigue con el día a día, que es donde conoce a la gente y se mueve rápido. Funciona bien y nadie se queda sin trabajo.
La forma más honesta de comprobar si le servimos es la auditoría inicial. Termina con un informe por escrito, y el informe es suyo.
Solicitar la auditoría inicial